El pitcher cerrador mexicano Andrés Muñoz, destacado en la temporada 2025 de las Grandes Ligas con los Seattle Mariners, compartió sus más profundos deseos para el Año Nuevo 2026 en una reciente conversación con medios mexicanos. Su sinceridad y ambición destacan la pasión y el compromiso que tiene no solo por su carrera, sino también por el béisbol mexicano en general.
Durante una visita a la Ciudad de México, Muñoz recibió un borreguito de la abundancia, un gesto simbólico que resonó con sus deseos para el futuro. “Que ganemos la Serie Mundial” y “que ganemos el Clásico Mundial” fueron las dos aspiraciones que el oriundo de Los Mochis expresó con fervor. Estos objetivos deportivos muestran su deseo de no solo brillar en la MLB, sino también de ser un factor clave en el equipo nacional.
Además, el pitcher enfatizó la importancia de mantener una buena salud para maximizar su rendimiento. El estado de su brazo es fundamental, ya que su capacidad para dominar a los bateadores es notable solo cuando está en óptimas condiciones. La salud, por lo tanto, se vuelve una prioridad en su enfoque hacia la nueva temporada y su ansiada consagración en el deporte.
El Impacto Económico de Su Rendimiento
Desde una perspectiva financiera, Muñoz experimentará una mejora contractual para el 2026; se espera que su salario ascienda a unos siete millones de dólares. Sin embargo, este monto sigue siendo inferior al de otros cerradores destacados en la MLB, como Edwin Díaz, que ganará más de 20 millones. Esto abre un interesante debate sobre la valorización de los talentos emergentes en el béisbol y cómo las estructuras salariales varían entre los equipos.
Un 2025 Memorables
El desempeño de Muñoz en 2025 lo consolidó como uno de los mejores cerradores del béisbol. Participó en el Juego de Estrellas y llevó a los Mariners a instancias críticas antes de ser eliminado en la Serie de Campeonato de la Liga Americana por los Toronto Blue Jays. En sus propias palabras, nunca se imaginó que tendría una temporada tan exitosa, pero el trabajo arduo y los ajustes técnicos realizados fueron clave para su rendimiento sobresaliente.
Destacó que, más allá del talento, el empeño y la mentalidad son fundamentales en su desarrollo: “Siempre doy mi cien por ciento en cada lanzamiento”, comentó, lo que refleja su pasión y dedicación al deporte. Esta ética de trabajo también implica una constante evaluación y adaptación a las necesidades del juego, algo crucial en una liga tan competitiva.
Además, Muñoz ha aumentado su repertorio de lanzamientos, incorporando un cambio que ha desafiado a los bateadores a repensar su estrategia al enfrentarlo. Su evolución como pitcher no solo radica en la fuerza de sus lanzamientos, sino en su capacidad para adaptarse y diversificar su arsenal en el montículo.
En conclusión, Andrés Muñoz no solo representa un talento emergente en el béisbol, sino que con sus ambiciones, ética de trabajo y enfoque en el desarrollo personal, se está posicionando como un referente para las futuras generaciones de peloteros en México. Ahora los aficionados no solo esperan que cumpla sus deseos para 2026, sino que también continúe inspirando a muchos con su trayectoria en las Grandes Ligas.





































