El piloto mexicano Checo Pérez ha vuelto a la pista, y esta vez lo hizo en el circuito de Imola, Italia. Según informes de Motorsport, Pérez tomó el volante de un monoplaza Ferrari SF-23, completamente pintado de negro, como parte de sus pruebas con su nueva escudería, Cadillac Racing.
Primeras impresiones de Checo con Cadillac
Este test marcó un hito ya que fue la primera vez en 11 meses que Checo manejó un coche de F1, desde el Gran Premio de Abu Dhabi, donde finalizó su etapa con Red Bull. La salida de Pérez de ese equipo legendario representa no solo el cierre de un capítulo exitoso, sino también la apertura de un emocionante nuevo trayecto en su carrera.
Un nuevo capítulo con Cadillac Racing
Checo Pérez ha sido fichado por Cadillac Racing como uno de los dos pilotos que representarán a la marca en su debut en la Fórmula 1 en 2026. Desde hace meses, ha estado trabajando en el simulador del equipo estadounidense, lo que indica un compromiso serio hacia su adaptación en esta nueva fase. Es importante señalar que la transición de un equipo como Red Bull a una escudería emergente presenta desafíos únicos, pero Pérez ha demostrado su capacidad para adaptarse a diferentes ambientes competitivos a lo largo de su carrera.
Expectativas para Cadillac en la Fórmula 1
El camino no será fácil para Cadillac, que enfrenta el reto de establecer su identidad en la F1 desde cero. Actualmente, no dispone de coches antiguos para realizar simulaciones extensivas, y el uso de un monoplaza Ferrari marca un primer paso estratégico crucial. A través de esta colaboración, el equipo estadounidense espera adaptar sus procesos para cumplir con las exigencias del campeonato, fortaleciendo así su posición antes de su arranque oficial.
La Fórmula 1 es conocida por su competitividad feroz, y Cadillac deberá enfocarse en el desarrollo continuo del vehículo y en la integración de sus tecnologías para ser verdaderos contendientes desde el inicio. La ventaja inicial, sin embargo, es que cuentan con la experiencia de Pérez y su compañero de equipo, Valtteri Bottas, una combinación que promete dar grandes resultados.
Proyecciones hacia el 2026
Cabe resaltar que Checo Pérez y Valtteri Bottas formarán un equipo apasionante. Esta dupla no solo aporta experiencia, sino también habilidades complementarias que podrían resultar en una alineación competitiva para el rookie team. El Gran Premio de Australia, que será el inicio oficial de la temporada el 8 de marzo, será un escenario crucial para evaluar el verdadero potencial del equipo y las capacidades de sus pilotos.
Después de meses de inactividad, el regreso de Checo a la pista muestra su determinación y energía renovada, listos para escribir un nuevo capítulo en su carrera dentro de la categoría máxima del automovilismo.
El futuro de Checo Pérez y Cadillac Racing será un tema a seguir de cerca, no solo para los aficionados mexicanos, sino para todos los seguidores de la Fórmula 1 en general. La capacidad del equipo para navegar los desafíos iniciales y crear un coche competitivo será clave para su éxito en la era moderna de la F1.





































