El Black Monday de la NFL ha llegado, como cada año, y esta vez ha dejado una huella significativa en el panorama de la liga. Tras concluir la fase regular de la temporada 2025, varios entrenadores de renombre han sido despedidos, lo que ha abierto un abanico de posibilidades para los próximos candidatos al cargo. Este fenómeno, en el que los equipos aprovechan para reestructurarse después de un mal desempeño, también plantea la pregunta: ¿qué estrategias seguirán los nuevos entrenadores para revertir la situación de sus equipos?
El impacto del Black Monday en la NFL
El Black Monday es conocido por ser un día crítico en la NFL donde muchas cabezas caen después de una temporada decepcionante. Este año, la atención se ha centrado en figuras clave como Kevin Stefanski y Raheem Morris, cuyas trayectorias ofrecen un contraste interesante. Stefanski, por ejemplo, trae consigo un legado de éxitos, incluido un viaje a los playoffs y un par de premios como Mejor Entrenador del Año. Sin embargo, en el fútbol profesional, los éxitos pasados no garantizan seguridad en el presente.
Por otro lado, Raheem Morris fue objeto de críticas desde la mitad de la temporada por no capitalizar el talento que poseía con los Falcons. Este despido, aunque previsible, resalta un problema común en la NFL: la presión por resultados inmediatos que a menudo eclipsa el desarrollo a largo plazo.
Comentarios sobre otros despidos notables
Además de Morris y Stefanski, otros entrenadores como Pete Carroll, quien fue despedido por los Las Vegas Raiders, y Jonathan Gannon, en los Arizona Cardinals, completan esta lista. La decisión de los Raiders de despedir a Carroll después de una temporada desastrosa, donde solo lograron tres victorias, genera cuestionamientos sobre el proceso de toma de decisiones del equipo. Se especula que la llegada de un nuevo quarterback en el próximo draft podría ser la clave para una nueva era en la franquicia.
En el caso de Jonathan Gannon, el despido refleja la desesperación de los Cardinals por revertir una racha negativa de nueve derrotas consecutivas que resultaron en un pésimo registro de 3-14. Esto plantea la pregunta: ¿qué lecciones aprenderán los equipos de este ciclo de despidos y reestructuraciones? ¿Continuarán eligiendo a entrenadores con experiencia o buscarán innovadores que puedan ofrecer perspectivas frescas?
Perspectivas futuras y posibles candidatos
Los cambios en la dirección de los equipos generan especulación sobre quiénes podrían ser los próximos en abordar estos desafíos. Nombrar a entrenadores con un historial exitoso en reconstrucción o a aquellos que han demostrado talento para desarrollar quarterbacks jóvenes podría ser la estrategia más sensata. Además, se espera que los propietarios busquen a líderes que no solo entiendan el juego, sino que también sepan cómo conectar con jugadores en un ambiente cada vez más competitivo y diverso.
Al final, el Black Monday es mucho más que un simple día de despidos; es una oportunidad para repensar estrategias y enfoques. A medida que los equipos miran hacia la próxima temporada, la reflexión sobre qué funcionó y qué no será crucial en su búsqueda de éxitos futuros.





































